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Sin agua potable ni tú ni nadie puede vivir. Por eso tenerla es un derecho. Con 12€ al mes la facilitamos en emergencias a quienes la necesitan. A las desplazadas por una guerra. A las afectadas por una catástrofe natural. A las que no tienen nada. Tu aportación es más vital que nunca.
1.000 millones de personas carecen de acceso al agua potable. Sin ella, las personas ven menguada su salud, pierden oportunidades educativas, profesionales y económicas, comprometiendo sus oportunidades personales y colectivas de luchar contra la pobreza.
Por eso, en Intermón Oxfam trabajamos junto a las poblaciones de los países del Sur para dar una respuesta urgente a sus necesidades básicas - como el agua – reparando fuentes de agua existentes, construyendo más pozos, formando a la población sobre cómo mantenerlos en buen estado…
Porque 3 millones de personas mueren cada año por enfermedades relacionadas con el agua.
Porque cada 3 minutos muere un niño por beber agua en mal estado.
Necesitamos tu apoyo.
Con 12 € al mes, cuatro familias de Etiopía podrán beber agua potable toda su vida.
Con 99 € al mes, ayudarás a instalar un depósito de 6.000 litros de agua en el sur de Sudán
(coste total = 1.285 €).
Hazte socio o socia ahora o haz un donativo.
Gracias por tu apoyo, porque tu acción es más vital que nunca.
¿Cómo se distribuye tu aportación?
Estos son los testimonios de personas que ya son beneficiarias de nuestros proyectos gracias al apoyo de personas como tú:
Faté Yasín, beneficiaria de un punto de agua en Yédebe, Etiopía: “La principal ventaja del pozo que han instalado es que está muy cerca de casa. Me lleva muy poco tiempo ir a por agua. Tengo por ello más tiempo para cuidar de mis hijos, para hacerles la comida, para enviarlos al colegio a su hora. Habéis visto el jardín. También uso este agua para cultivar hortalizas en mi jardín y para cuidar mejor del jardín”.

Netifa Abdul, beneficiaria de una bomba de agua en Boro Medina, sur de Sudán: “Antes de que Intermón Oxfam arreglara las fuentes estaban sucias, el agua no era buena y a veces los niños tenían diarrea. Ahora la situación ha cambiado y los niños ya no se quejan de dolor de estómago. Ahora es más seguro beber agua”.
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