Zapatero no ha sacado provecho a los 6 meses en la presidencia de turno de la Unión Europea. Sus promesas de lucha contra la pobreza han quedado en buenas intenciones. No ha sabido convencer a los líderes europeos, que han ignorado sus responsabilidades, y los más desfavorecidos continúan pagando una crisis que no han creado.
Pero en septiembre hay una nueva oportunidad.
EXIGE a Zapatero que vaya más allá de la conservadora posición europea, y que en la Cumbre de la ONU sobre los ODM impulse un plan contundente para que los países pobres puedan hacer frente a la crisis económica.